jueves, 17 de marzo de 2011

Diario del voluntario Parte 1

DIARIO DE UN VOLUNTARIO

MARCHA POR LA PAZ Y ANTICONTAMINACION

UN CANTO HACIA LA LIBERTAD

           Vine a la vida como voluntario, mi trabajo es un simple seguimiento.
                                                                                                                      Anne Wilson. 


           Doy gracias al cielo y a la tierra por haber cuidado tanto de mí. 



                            Quisiera ver el mundo

                                   sin armas y sin guerras

                                   donde todos unidos

                                   levantemos la bandera

                                   que ponga paz y amor

                                   y no guarde rencor.

                                   Rompamos las cadenas

                                   dando un golpe de timón

                                   cantemos juntos

                                   mientras suena

                                   esta bonita canción.


       

           No es la fuerza sino el amor y el conocimiento lo que nos hace
                                                seres humanos.

26-1-2003

Apenas pude dormir esta noche. Los nervios, la mochila, etc. (por cierto, no se como voy a poder con tanto). Bueno, creo que lo tengo todo  preparado. El mono blanco que me guarde en Cangas está dispuesto, le he puesto el parche de Flaybatay y unos cuantos en tela que me he preparado: paz, nunca más, y no a la guerra resaltan sobre el blanco mono, que a partir de entonces será el traje del guerrero de la paz. Ya se acerca la hora y con el estómago encogido empiezo a equiparme, me pongo el mono, botas, mochila, tienda, uff… con todo encima me doy cuenta de que va a ser muy duro, pesa muchísimo, pero no puedo prescindir de más, es invierno y no puedo arriesgarme a pasar frío. Bueno, cojo el bastón de sauce que me hizo mi amigo Luís y contengo la respiración por un instante, miro la casa llenándome de recuerdos y me dispongo a partir. Hemos quedado en el cyber de Javi y hacia allí me dirijo. Voy pensando que es un cante ir con esta pinta pero que hay que tirar “palante” como sea, y la verdad es que tuvo que haber una fuerza muy poderosa capaz de empujarme a dejar todo y emprender esta marcha ya que ni pagándome millones hubiese hecho nada parecido, y así llego al cyber, con Javi y un par de amigos más. Creo que no he conseguido convocar a muchos (me habrán tomado por loco, pienso). Bueno, esperaremos un rato a ver si vienen más, y no es que no lo dijese, al contrario, hice un derroche de medios físicos y económicos total: repartí multitud de carteles y fotocopias por Madrid, más de 500 e-mails y todos los medios de comunicación tenían noticia de la marcha. Mi primera intención era el juntarnos un buen grupo y conforme íbamos avanzando que se fuesen uniendo más, pero esa misma mañana me doy cuenta de que a partir de hoy emprenderé  vuelo en solitario. No es que me asuste la idea, pero se que va a ser muy duro. Bueno, digo yo que una vez que te metes en el ajo, es cuestión de tirar para adelante y no dar un paso atrás más que para tomar impulso. A pesar de que unos muy buenos amigos y yo nos encontramos a punto de dar comienzo a la marcha, no he dejado de creer en las personas de buen corazón y se que durante la marcha responderán. Y ahí vamos, el sol brilla, y me regala un día maravilloso. Yo quería haber empezado desde mi barrio, Villaverde Alto, pero ante la insistencia de mis amigos, accedo a que me lleven en coche hasta las afueras de Madrid y dejarme ya en la misma N-6, la cual ya no abandonaría en el siguiente mes. Y con lagrimas en los ojos, me despido de mis queridos amigos Juanma, Luisma, Javi y unos cuantos mas dándonos un fuerte abrazo me desean toda la suerte del mundo en este gran sueño. Pepa y Guille me llevan en su furgoneta hasta las afueras de Madrid y después de despedirnos, empiezo a dar mis primeros pasos,  lo que pasa por mi cabeza en esos momentos… y el peso que llevo debe rondar los 35Kg, ¡uf, mucha carga! Cojo una cañada que va en paralelo a la N-6 y tiro millas. No creo que ande mucho, ya que entre la partida, los nervios y demás estoy un poco cansado y debo reorganizar mi cabeza y serenar mi espíritu. Así, después de unos pocos km. veo unas buenas eras y decido acampar. Mientras monto la tienda, conozco a los primeros amigos, 2 chicos que viven en el pueblo de al lado y estaban paseando con las bicicletas y se llaman Abdullah y Alí ¡Que majos fueron! les comento lo de la marcha y al momento se solidarizan conmigo y gritamos por la paz. ¡Esto  es la leche! exclamo, me alegran el corazón inmensamente y les doy unos besos deseándoles lo mejor. Bueno, la tienda ya está lista, habrá que comer algo y a dormir, a ver como responde el saco, ya que hace mucho frío y estoy en pleno raso.Y Así que después de un día tan, tan, tan… ¡¡esto es como un sueño hecho realidad, hasta mañana, amigos!!. Os hecho tanto de menos, y en especial a ti, Isabel.

Buen día ¡¡Vaya pelona que ha caído¡¡, hielo por todos lados, la tienda está escarchadita, aunque no he pasado frío. Lo peor: el equipaje, saca cosas, mete cosas, uf, vaya lío llevo: el saco, la tienda de campaña, 1 manta, el camping-gas, 2 jerséis, 2 pantalones, 3 camisetas, muchos calcetines y calzoncillos, el equipo de agua de Cangas, 2 gorros, guantes, 1 cazo que utilizo para todo, cubiertos, algo de jabón, cepillo y pasta de dientes, algunas medicinas, vendas, tiritas, alcohol, mi cajita de coser, 1 hacha pequeña, 1 piqueta, machete, linterna, velas, 1 walkman, libros, montón de fotocopias y carteles y comida. En fin, para flipar, pero realmente era bastante necesario. Y así y  Después de desayunar calentito y colocar tal vorágine, emprendo de nuevo ruta. Hoy decido salir a la misma carretera e ir por el arcén y así hacerme ver más. Hay momentos que me pongo hasta la mascarilla, y son muchos los conductores que me pitan a su paso. Después de unos Km llego a Arévalo (prov. Ávila), ¡¡empiezo a ver lo duro de esta labor!! Esto es una caña y el asfalto quema los pies, uff. Bueno, así descanso un rato y después busco donde comer algo, en las ciudades o pueblos grandes. Intentaré comer en algún bar comidas potentes tipo guisos para guardar reservas, ya que en muchos momentos tendré que tirar de latas  fiambres y demás . Así entro en un bar de nombre Anduriña, el cual me hace recordar a Galicia, es el primer sitio público al que entro y descubro que todos se quedan perplejos al verme (¡y no les falta razón!) pero hay que perder el corte y rompo el hielo hablándoles de la marcha. ¡Momento superado! Parece que les he caído bien y me tratan estupendamente, invitándome a comer, primera prueba de gentes de buen corazón. ¡Gracias, amigos! Y no es el dinero que valga la comida, es vuestra actitud lo que cuenta para mí, es mi gasolina, mi ilusión, mi motivación. Después de reponer energías y de despedirme de estos buenos amigos, me doy una vuelta por el pueblo y no pierdo ocasión de reivindicar la paz y un trato mejor al planeta. Hoy haré noche aquí. Me han dicho que hay un albergue  municipal y que en las inmediaciones del pueblo no se puede acampar. Viendo el tema y después de cenar algo, me dirijo hacia dicho albergue. Antes tendré que dejar mis datos en el cuartel de la policía municipal y ellos me indican donde está. Al llegar a dicho albergue me encuentro con una pequeña y patética sala llena de mierda, ¡¡me revuelve el estómago!! y que a esto le llamen albergue, que poca dignidad ,que poca vergüenza,  pero ya no tengo tiempo para buscar otro lugar  y no me queda otra que dormir aquí. Hay 2 colchones por el suelo y 3 literas (“pa la chatarra”), elijo una de ellas y extiendo el saco para ir preparándome para “hacer que duermo” jejeje . Al momento llega una chica, Se llama Arancha, y parece bien maja, aunque se me encoje el corazón al ver que vive tirada en las calles. Hablamos un rato y palpo de primera mano el sufrimiento y la injusticia a la que se ven sometidas muchas personas a las que esta sociedad hipócrita les llama indigentes, vagabundos etc, etc. En este impás de agradable pero desgarradora charla con Arancha, aparece otra pareja de unos 50 años. También vienen en unas condiciones deplorables y se ve que han bebido mucho alcohol,  ¡¡Que curioso que una de las drogas socialmente más aceptadas, cause tanto y tanto mal!! Ya sabéis: “droga legal, droga ilegal, cuestión de moral e interés comercial”. De repente me veo inmerso en un mundo podrido y enfermo ¡se me encoje el alma! Hablamos y veo el gran corazón que tienen estas buenas gentes pero tan desgraciadas a la vez y me digo a mi mismo: como guerrero que soy es mi deber velar por ellos, y a pesar de la amargura que me produce verles en tal situación, esa fuerza que me guía me renueva con nuevas energías, y me empuja a luchar con todas mis fuerzas para intentar  por fin cambiar esta lamentable situación y la de otras muchas personas y pueblos  que sufren el yugo de la injusticia y la sinrazón al amparo de este esperpento de sociedad—a la que llamáis ¡¡civilización!!.Y así Después de pasar una noche tan surrealista pero muy muy real, nos despedimos deseándoles lo mejor. ¡Qué experiencia, amigos! Desayuno fuerte y salgo de nuevo a la N-6. No es que me quiera quejar, pero entre la mochila y la tienda de campaña me dificultan mucho el andar y encima la otra mochilita que llevo en el pecho en  donde me he puesto el cartel que me han hecho en Arévalo: “Marcha por la paz y anticontaminación, un canto hacia la libertad, nunca más chapapote, nunca más guerras, nunca más codicias ni egoísmos.” Y eso amigos, si no hubiese sido por las rutas que hacia por las montañas cuando iba a coger fósiles, no creo que mis piernas hubieran aguantado. Sin saberlo me estuve entrenando mucho tiempo, ya que me apasiona la naturaleza y he recorrido  muchos km por sitios muy dificultosos, de cualquier forma. Ni era deportista, ni jamás había hecho algo similar y ya os digo, encima el peso y el asfalto, que es muy duro para andar. Pero bueno, ahí seguíamos, navegando por este mar de asfalto. Ya son muchos los que me pitan y me hacen señas solidarizándose con la marcha, hasta la Guardia Civil de tráfico, que se porta genial conmigo. Puedo decir que con todos los agentes de trafico con los que hablé en el transcurso de la marcha fueron majísimos y en especial los 2 amigos de Villalpando (prov. Zamora) muy buenos agentes, muy buenas personas. Sobre los 16Km encuentro una gasolinera y decido parar y acampar. Creo que voy a poder  andar eso mismo entre 15 y 20Km al día, no creo que mas, aunque en  algunos días llegue andar hasta 30Km,pero eso serian los menos ,jajaja. De momento me limito a caminar y a todo aquel que me encuentro le hablo de la marcha y le animo a dar ese golpe de timón al que les vengo instando desde hace tiempo. La estación de servicio queda al lado del pueblo Palacios De Goda (prov. Ávila) y tiene detrás una buena zona para poder montar tienda de campaña. También tiene restaurante y así En el bar podré recargar el móvil que me dio Luísma para comunicarnos durante la marcha. Así, con el cuerpecito hecho polvo y después de sacar y meter cosas y montar la tienda, me acuesto metiéndome en el saco, que por cierto es bien calentito ¡¡humm, que rico!! Con mucho ánimo y esperanza mañana mas y mejor, jajaja.

Buen día, de nuevo abro las puertas de mi corazón a la vida, hummmmm. Me suelo levantar entre las 7.00 y las 8.00. Al asomar la cabeza por entre la cremallera de la tienda de campaña veo los campos de Castilla en su estado puro, uff ¡Vaya escarchada! La tienda esta que parece un iglú de los esquimales, toda helada, ¡¡congelación total!! Por momentos retrocedo y me vuelvo a meter en el saco, jejeje. Esto en toda la marcha será un pequeño problema ya que  tendré que estirar bien todas las cosas (ropa, tienda y demás) para que se seque, por que si empiezo a guardarla húmeda terminará por romperse. La verdad es que me hace perder mucho tiempo pero que le vamos a hacer. Y habiendo dejado pasar un buen rato esperando que saliera el sol, desayuno y paso a recoger el móvil al bar de la gasolinera, donde no pierdo ocasión de hablar a todos los que estaban. Vuelvo de nuevo a mi querida N-6 y comienzo a caminar, de vez en cuando me pongo los auriculares y escucho música, fiel compañera a lo largo de mi vida, como suelo decir: hacer música es endulzar a los demás con  tu alegría, es entregar tu corazón  a la vida y he podido renunciar a muchas cosas pero jamás renunciaré a la música. Y así como decía nuestro buen amigo machado sigo haciendo camino al andar por mi querido arcén de la N-6 o senda del chapapote como solía llamarle en momentos. Menos mal que el paisaje a mi paso es bien bonito, ¡que inmensidad tiene Castilla! Aunque prefiero las zonas de montaña, todo esto también tiene su encanto, su inmensidad, su belleza. Hoy también tendré un duro compañero de viaje, el viento, que por estos páramos sopla con mucha fuerza. Hay momentos que parece que llevo plomos en los pies y me cuesta dar un solo paso, pero ahí andamos, viento en popa y a toda vela. Después de hacer unos cuantos Km mas, paso por el pueblo de Ataquines , pero aun decido seguir andando e intentar hacer el mayor numero de km posibles, y sigo adelante. El viento ya se va pareciendo a un pequeño huracán, el cartel que llevo pegado en el pecho me lo ha arrancado y me lo he tenido que apañar con unos imperdibles, jajaja, pero aun continúo dándoles caña a las piernas. Los últimos Km hasta llegar a una gasolinera han sido verdaderamente infernales y decido parar a tomar algo calentito y descansar, la cosa esta muy difícil. Entro en el bar de dicha gasolinera y pido un café bien calentito mientras pienso en donde dormiré hoy ya que con este viento la posibilidad de montar tienda se reduce bastante, o me arriesgo a que se pueda rajar y aun me queda mucha marcha por hacer. Bueno mientras termino el cafecito me vuelvo a decir: ya buscare algo. Mirando por la ventana me doy cuenta que a unos 500m hay un pequeño pueblo. ¡¡Pues si que tenia que venir mal, que ni lo había visto!! me digo hacia mis adentros. Se ve pequeño, pero seguro que habrá algún lugar resguardado del viento, donde pueda montar campamento. Ya después de tomar algo caliente, me dirijo hacia el pueblo, que se llama San Vicente Del Palacio. Una vez en él doy unas vueltas al ojeo de un lugar idóneo para acampar. Veo que hay un bar y entro en él, ya sabéis, de nuevo las caras de asombro y los comentarios son para oírlos, alucinan al verme. Ahora me río al escribirlo, pero es que entre el mono blanco, con sus pegatinas y plumas, la mochila, la bufanda negra que me cubría hasta la boca, el gorro, el bastón, y demás parecía un astronauta o yo que sé. Si yo hubiese estado en su lugar seguro que también habría alucinado, pero en cuanto empezaba a hablar con ellos, la chispa que llevo dentro envolvía el ambiente creando un momento mágico, el hielo se derretía a mi paso,  cualquier muro o barrera caía a mis pies, provocando un acercamiento mas humano, sin discriminaciones, sin distinciones. Siempre ha sido mi talante, abierto, jovial… hablaba y hablo con todo el mundo y abro mi corazón a todos por igual ¡¡en igualdad de condiciones,  esta actitud siempre me hizo ganarme muchos amigos y eso es para mi lo que mas vale!! Amistad sin más, sincera, sin intereses, INCONDICIONAL. Tener por seguro, amigos, que esta pronto el día en que todos unidos por fin, podamos compartir la luna y el Sol, los ríos y el ancho mar y el aroma del viento al respirar. Después de un rato agradable hablando con los paisanos, me aconsejan que le pregunte al alcalde, que seguro que me deja dormir en el centro social o en la escuela. Eso me anima y parto en su busca no sin antes despedirme de estas buenas gentes. Consigo por fin ver a Luís, el alcalde, le expongo mi labor y le pido el favor de si es posible que me cedan un lugar para pasar la noche, ya que el viento me impide montar la tienda. Sin dudarlo un momento me ofrece su hospitalidad y solidaridad mostrándose majísimo. Vamos hacia al centro social y conozco a más vecinos, con los que hablo un rato del tema del Prestige y de la marcha. Alguno piensa ir de voluntario para allá y yo les pongo al día de la manipulación que se está haciendo de todo el tema y que a pesar de lo que digan, además de chapapote allí hay mucho $“tomate”$ jejeje. Al final deciden  cederme la escuela para dormir y además me traen un bocata calentito y un café. Esto es la leche ¡¡me estremece!!, las lágrimas me brotan de emoción. ¡Que buena gente! Aún recuerdo que bonita tenían la escuela, había un cartel genial al que le hice una foto y desde entonces siempre ha estado conmigo, decía: Todos distintos, todos iguales. Bueno después de despedirme de estas maravillosas personas Me dispongo a dormir en este acogedor lugar, no sin antes sacar cosas, meter cosas, etc. Hoy al menos tengo un buen sitio donde reorganizar la intendencia. Y también me  puedo lavar un poco mejor, ya que hasta ahora, utilizaba la táctica del gato… jajaja  hasta mañana, amigos, ¡¡miauuu!!

No hay comentarios:

Publicar un comentario