POEMAS A LA LUNA LLENA.
Vuelve Lunita a resplandecer, guapa y bonita como esa mujer, que sonrie y que me mira, haciéndome estremecer.--- Fiel a tu cita apareces cada veintiocho días, deslumbrante allá en lo alto, mientras me dejo querer.--- Luna Madre, luz de mujer, no dejes de iluminarme llenando todo mi Ser.--- Llegue en Luna llena en Mayo, dos mil cinco pudiera ser, llegaba de madrugada, asi a la ermita por primera vez. Me miraste, te mire, nos miramos cara a cara, y al mirarte yo vi clara, la belleza que encontré, así yo me enamoré. Tu sonreías alegre, sin preguntarme por qué, pues bien sabías entonces que era real mi querer. Me enamore de tu brillo de tu alma de mujer, y que mejor que este valle para dar vida a ese querer. Las estrellas como testigos, dieron fe hasta el amanecer, de aquel nuestro primer encuentro en que os pude conocer. A ti y a este Paraiso, dos amores de una vez, quien pudiera encontrar tanto, como así yo lo encontré. Y si después de doscientas veintiséis lunas sigue vivo este querer, hasta Cervantes podría dar fe, pues bien dijo que la Amistad, si cierta es, nada la quiebra y así es. Por eso, si asi el amor lo es, nada impedirá su querer, ni el tiempo pasara por él, pues aquello que ha de ser, asi lo es y debe ser.
La Luna al igual que la Verdad, tiene su cara oculta. Puedes mirarla, o puedes ignorarla, pero ten por seguro, que tanto la Luna, como la Verdad, volverán a brillar esta noche, y las que vendrán.

.jpeg)

.jpeg)



.jpeg)

.jpeg)

.jpeg)



